
Cada día, cada hora, cada minuto
se hace más tensa la espera.
Sus corazónes laten y laten.
Uno por llegar al mundo,
otro, abrazarla sin reserva.
Cuando llegue el momento sublime
las dos, sentirán dolor.
Aunque el hilo umbilical
nunca se rompa entre ellas.
Se aceptaran mutuamente,
tal cual.
Sus corazones latieron
acompasados un tiempo...
Suficiente para quererse
Desde la tierra hasta el cielo.
Kety Morales Argudo
5 comentarios:
Qué bonito, Kety. Esto sólo lo puede escribir una madre, o una abuela.
Gracias por compartir tus escritos.
Conchi
¿Dedicado a la maternidad de tu hija? Muy emotivo.
Kety leí tu última entrada en mi blog. Me parece entender que tenías alguna solución que ofrecerme con relación al fondo musical¿me equivoco? Sí esto es así, por favor contacta conmigo por correo porque me lo han solucionado pero, para la próxima vez, estaré igual. Querría aprender a valerme por mi misma.
27 DE NOVIEMBRE DE 2007 19:08
Que hermosas letras sobre el amor madre e hijo, me encantaron, tan tiernas... tan ciertas.
Un fuerte abrazo Kety!
27 DE NOVIEMBRE DE 2007 19:17
¡Hermoso!
29 DE NOVIEMBRE DE 2007 20:06
No hay día que...
Te hable en silencio,
te acaricie en el aire,
tema por ti, sufra en vano.
¡Te hallo tan lejos! Pero te hallo.
Aunque tu no me oyes te digo mil cosas.
Qué dura es la ausencia...
sin embargo.Te admiro, te envidio...
¡Te deseo tanto!
¡Qué bella es la libertad!
pese a quien pese
¡Vívela ahora, está en tus manos!
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