" Poesía y Música" es una recopilación de pequeños poemas que surgen con la llegada de etapas que marcan un antes y un después en la vida.

Sentimientos que han surgido y he reflejado en un folio sin más. Algunos llevan guardados años, otros, más recientes, han surgido con la llegada de mis nietos. Ellos me han hecho revivir esa infancia de mis hijos lejana, y han devuelto la alegria y la inocencia que sólo un niño sabe aportar.

Sin ellos, posiblemente este libro no existiese, es por eso que se lo dedico.

Porque ellos -los niños- son el eje de la vida.

sábado, 12 de julio de 2008

¡¡IMPACIENCIA!!












Cada día, cada hora, cada minuto
se hace más tensa la espera.
Sus corazónes laten y laten.
Uno por llegar al mundo,
otro, abrazarla sin reserva.
Cuando llegue el momento sublime
las dos, sentirán dolor.
Aunque el hilo umbilical
nunca se rompa entre ellas.
Se aceptaran mutuamente,
tal cual.
Sus corazones latieron
acompasados un tiempo...
Suficiente para quererse
Desde la tierra hasta el cielo.

Kety Morales Argudo

5 comentarios:

Conral dijo...

Qué bonito, Kety. Esto sólo lo puede escribir una madre, o una abuela.
Gracias por compartir tus escritos.
Conchi

Franziska dijo...

¿Dedicado a la maternidad de tu hija? Muy emotivo.

Kety leí tu última entrada en mi blog. Me parece entender que tenías alguna solución que ofrecerme con relación al fondo musical¿me equivoco? Sí esto es así, por favor contacta conmigo por correo porque me lo han solucionado pero, para la próxima vez, estaré igual. Querría aprender a valerme por mi misma.
27 DE NOVIEMBRE DE 2007 19:08

Angie Sandino dijo...

Que hermosas letras sobre el amor madre e hijo, me encantaron, tan tiernas... tan ciertas.

Un fuerte abrazo Kety!
27 DE NOVIEMBRE DE 2007 19:17

Sol dijo...

¡Hermoso!
29 DE NOVIEMBRE DE 2007 20:06

ANNA dijo...

No hay día que...
Te hable en silencio,
te acaricie en el aire,
tema por ti, sufra en vano.
¡Te hallo tan lejos! Pero te hallo.
Aunque tu no me oyes te digo mil cosas.
Qué dura es la ausencia...
sin embargo.Te admiro, te envidio...
¡Te deseo tanto!
¡Qué bella es la libertad!
pese a quien pese
¡Vívela ahora, está en tus manos!